Usa el espejo como medio para desatar el infinito esplendor de la magia.
La clave de este efecto reside en su impacto cognitivo-subversivo: pañuelos, rotuladores, palillos, pajitas e incluso tus propias yemas de los dedos atraviesan con aparente facilidad e inexplicabilidad la superficie del espejo. Al final, el espejo se muestra nítidamente por ambos lados: una lámina sólida y sin fisuras, sin un solo agujero ni imperfección.
Hablaaaanos!! al WhatsApp